DOY CAZA

Actualizado: ene 16


Doy caza a la palabra del deseo

giro una y otra vez sobre mi eje,

a la velocidad del estelar sudor

pedaleo la bicicleta, desnuda,

sin pasaportes voy por la línea del horizonte

del engrasado engranaje sale la niña que fui:

La niña de papel devoró coloridos abecedarios

en silencio imprimió en devenir de las mareas,

huellas en la arena, tacones lejanos, raíces

hasta la roída calavera llena de gusanos

y más arriba absorbió cobaltos nubarrones

notas musicales del río-cielo, agujereado

desde luego por la lluvia en sudestada.

Pedaleo la bicicleta, amortiguo la tormenta

rayos rebanan los tentáculos del calamar

atrás la ciudad, espejismos encadenados.

En sincronía las piernas:

rodillas solfean los cuatro vientos,

gastadas las suelas de los pies nómades,

¡nómades por sentir el placer de las horas!

La cintura da vuelta a la manzana

torna la circunferencia en espiral

y baja extasiado el infinito

por el oscuro ombligo

se entrecruzan los caminos

en mi vientre la vía láctea.

Es delicioso decir: trescientos sesenta grados, cuando

mi cuerpo-mente-alma, alcanza la plenitud del vivir;

astros se mecen en las trompas de falopio,

nuevos planetas emergen de mi entrañable nombre.


Escrito por:

Marcela-Silva-Ramírez


#Caza #bicicleta #huellas #desnuda

4 vistas