CANCIÓN DE UNA ALGARABÍA

Actualizado: 24 de dic de 2019


Algarabía era su nombre

cuando en el crepúsculo se dejaba ver

donde las únicas que nos miraban

eran las melodías de nuestros suspiros, que nos dejaban ser.

A Algarabía la perseguía un fantasma

la perseguía en las mañanas y a veces cuando sentía,

cuando sentía descanso ella se mentía

y como en un Jotts ella desaparecía.

Algarabía muchas veces se vestía de aromas

de risas del alma y de rosas

y con su mirada me comunicaba

la plenitud que la envolvía.

Algarabía, tu piel, ¡oh sí! Tu piel,

como una tela de seda, semi desnuda de doble tersura

envuelta en tus profundos lazos

te llevabas el menoscabo de la mía.

Algarabía, eres ruidosa

Algarabía, tú lo despiertas

con tu misiva alegras

la silueta interna de nuestras almas homogéneas.

Algarabía, con tus labios y manos subí

como en el cenit del cielo me sentí

en tu regazo descansé, disfrute y dormí

¡oh! La belleza profunda de Algarabía no toca fin.

Escrito por:

Gustavo-Troncoso

#Canción #Algarabía #Alma #Suspiro

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