ARAÑA

Actualizado: 24 de dic de 2019


En tu casa me dejas retorciendo huesos

intento zafarme de tu sed y tu hambre

juegas a remorder después de ignorar, no me quieres de alimento, soy simplemente tu muñeco.

Me concedes vueltas, soltando más y más hilo homicida;

capullo a medio cubrir.

Espero que vuelvas, como amante desesperado.

Abrázame con extremidades desenfrenadas y clava tus colmillos vehementes.

Oigo salivar…

¡Creo que ya vienes!

Cansados, estallan mis ojos de emoción.

¡Ven!, termina tu juego y haz de mi cuerpo dulce alimento,

¡ven!, atraviesa la carne y derrite mi cuerpo en acre saliva.


Escrito por:

Francisco-Bustos



#Araña #Hambre #Vehementes #Ojos

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