PERRO

Actualizado: 5 de dic de 2019


Todos me veían, nadie me quería.

Intemperie y tinieblas eran mi refugio y sustento,

hasta que tu silencio y sonrisa me iluminaron.

Me llamaste por mi nombre y fui libre.

Recorrimos campos e industrias, puertos y minas.

Como la vida es relojera, nos reímos con ella.

Soy el rumor de los niños en el parque,

no importa que tan pronto o tarde mueras,

aprende del rictus de mi cola,

contempla el suspiro de mis ojos.

En el desierto o en la guerra,

hasta el mismo infierno te seguiré.

Tú lo tienes todo,

yo… solo te tengo a ti.

Escrito por:

Francisco-Valenzuela



#Amistad #Mascota #Reflexión #Emociones

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