INVIERNO

Actualizado: ene 31


Goterones salpican dentro de un tarro con un monótono toc-toc-toc que parece tambor tribal, el sonido no deja dormir. El escenario es deprimente: botas, zapatos mojados, humedad. La lluvia cae incesante, se desliza por la pendiente del techo hasta llegar a la calle sin pavimentar, forma pequeñas lagunas que pronto entrarán por debajo de la puerta para inundar todo a su paso.


No hay gas para la estufa, esta es reemplazada por un brasero colocado en medio de la pieza grande, la cual sirve de comedor y dormitorio a la vez. En un rincón está la cama donde duerme el abuelo, tose y carraspea toda la noche a causa de su resfriado. Por la ventana rota se divisa un pequeño gorrión que pía desesperado pues la lluvia desarmó su nido, los árboles desnudos no ofrecen ningún refugio para las avecillas de ciudad.


Al día siguiente alumbra un débil sol, se forman bellos y pequeños arcoíris con las gotas de lluvia que cuelgan de los alambres y se resisten a caer. Un gato esmirriado se arrima a la ventana para sentir la tibieza del sol y se queda dormido. Sueña que vive en una gran mansión, rodeado de gatitas que lo entretienen y miman todo el día y le sirven a la mesa un filete de codorniz.


Escrito por:

Patricia-Herrera-Riquelme

#Naturaleza #Estaciones #Mascota #Hogar