NO VOLVERÁS

Actualizado: 18 de dic de 2019


Todo es eterno, tan eterno como su amor nacido junto al mar. Sabe que es perenne, eso le anuncia el corazón. Ella confirma el presagio con la mirada sincera cuando posa sus ojos llenos de ternura, esas pupilas anuncian que nada podrá separar la unión que ha nacido durante el verano.


El sentimiento permanecerá gracias a la fuerza que entrega el naciente amor de los diecisiete años, cuando no existen barreras para amar ni se atienden consecuencias. Sin embargo, no consideraron que el estío es como una golondrina que siempre vuela hacia el sol. Mientras ilumine el astro rey seguirán amándose con esa intensidad que solo los jóvenes saben dar, sin pedir nada a cambio, saben que perdurará la vida entera y quizá más. Todo a su alrededor demuestra alegría, así lo perciben sus ojos. Mientras estén juntos salvarán murallas, montañas, ríos y cualquier obstáculo que intente interponerse entre el verdadero amor de verano.


No lo han previsto: se acerca el fin de la época estival, todavía queda tanto amor por entregar. Ha llegado la hora de separarse, ella debe regresar con sus padres. Ambos juran que pronto estarán juntos otra vez, la pasión tiene la fuerza de unirlos a pesar de la adversidad; con lágrimas sellan el pacto de amor.


Llega el otoño, la playa está vacía. Andy vuelve en forma regular para recordar ese tiempo en que ella estaba a su lado y caminaban por la arena, indiferentes de lo que ocurría en el mundo. Sabe que el sol la traerá de vuelta. Llegará el invierno, luego la primavera y otra vez el verano. Ahí estará esperando hasta el día en que vuelva con el sol, entonces le dirá cuánto la extrañó.


Por fin comienza el verano. Andy espera con ansias verla aparecer, intuye que ella regresará, sabe que lo ama tanto como él. No desespera, ella vendrá; así lo prometió.


Los días pasan, el verano se aproxima a su final, ¿aún no viene?, ¿le habrá ocurrido algo? Aun así, está seguro de que llegará, lo presiente.


El verano se fue, la playa queda vacía. Andy comprende que ella no volverá con el sol, es posible que nunca regrese. A pesar del dolor, una cosa es indudable: nada logrará que el amor que siente se extinga. En silencio sufrirá y esperará junto al mar hasta verla aparecer, percibe que no será fácil la dolorosa espera. Sin embargo, es el precio que debe pagar por entregar su naciente cariño ignorando la adversidad.


Han pasado varias décadas desde aquel tierno amor de adolescencia. A veces él regresa a la playa, vuelve para evocar lo que fue un amor imposible que dejó en su corazón una profunda herida y que el transcurso del tiempo logró sanar. No es nostalgia por los años pasados, más bien, quiere recordar que solo con la juventud se tiene la capacidad de amar tan intensamente y sin temor.


Efímera juventud, te fuiste y nada te importó.

Escrito por:

Diego-Antonott


#Juventud #Amores #Verano #Vacaciones

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