A SIETE PALMOS BAJO TIERRA


El Hombre llega a la Casa de la Muerte

sonríe en los pasillos a las calaveras

nicho por nicho saluda a los difuntos.

Su mano cincela su epitafio

en lápida de mármol se lee:

"Aquí yace el hombre caminante.

Vosotros, no olvidéis: voy y vuelvo”.

Vestido

de piyama de palo

de Calavera

abre el angosto ataúd,

con libros y petacas

se instala sin miedos

a siete palmos bajo tierra

oscuro, oscuro, oscuro.

Escrito por:

Marcela-Silva-Ramírez

#Espectros #Cementerio #Reflexiones

35 vistas