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LOS DEMONIOS DEL ARTE

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LOS DEMONIOS DEL ARTE

Annamaria Barbera Laguzzi

Novela Ficción / Crítica social y cultural

214 páginas

Tapa blanda (Papel)

Tienda Aguja Literaria

eBook (Libro electrónico)

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Annamaria Barbera nos entrega en esta, su segunda novela, una historia llena de implícitos, exhibiendo una vez más sus habilidades para profundizar en sus personajes. En esta ocasión entrevera diversas relaciones afectivas con una crítica profunda al arte actual, en particular la pintura, donde destaca el protagonismo de Michel, un pintor exitoso inquieto por el rumbo que ha tomado su vida, quien por acercarse al aparataje comercial de las obras, se desconecta de la condición espiritual que debe prevalecer en todo artista. Víctima de profundas reflexiones cargadas de escepticismo y materialismo, encuentra a una mujer que influirá en que su vida cambie radicalmente. La muerte de su único tío lo obliga a viajar a Normandía, donde encontrará sorprendentes revelaciones que lo inducirán a construir su espiritualidad, acercándose a la divinidad.

 

Annamaria Barbera es novelista, ensayista y poetisa. Ha escrito numerosos libros de poesía, entre ellos “Me repito que la muerte no es nada”. También es autora de la novela “Ningún lugar para el sol”, un crudo y emotivo relato de la campaña italiana en Rusia, que tuvo lugar en el aciago 1943.

CRÍTICA DEL LIBRO

La idolatría es una de las actitudes que jalonan la historia. Pareciera que el ser humano jamás se ordena en acuerdo de la Creación; le empuja un ansia de hacer las cosas a su modo; su enemistad con lo vivo y el desajuste interior lo traduce en discordia o en réplica ensombrecida ante lo que existe.

 

Enemistado con su dimensión trascendente, queda en evidencia la flaqueza del espíritu. Así, no demora en explayarse la voluntad de desmesura. Cunde la forja de ídolos y, con ello, el deseo de lograr divinidades según el tamaño del vacío y la ofuscación con que carga la criatura humana.

 

El caso de Michel, protagonista de la novela de Annamaria Barbera, intitulada de igual manera que este breve texto (2016), corresponde a quien lleva una existencia desmayada, sin otro norte que hacer sus antojos, atribuyéndose una solidez de que carece completamente, seguido de un resultado esperable: esterilidad de los propios afanes. Por doquiera vaga su espíritu le copa una sensación de vacío. Camina, pero no avanza; se pregunta y no acude afirmación alguna. La existencia: un torbellino de deseos inconexos y un abrazo de fantasmas. Nada, ni las palabras de un amigo podrían rescatarle de la acedia contraída en su espíritu confinado en el narcisismo.

 

“La vida es simple, muchacho, pero algunos como tú la hacen difícil”, le espetó Francisco Javier.

 

El clima de la novela se habita, de una parte, con personajes que ilustran los ambientes y las conversaciones en donde los artistas y los aficionados entretejen intercambios de favores, promesas calculadas, mensajes al uso. No faltan, en todo esto, la mujer esotérica, los que viven disfrazados y mienten felicidad a la medida, los mercaderes y los simplistas. Pero también aparecen otros caracteres buscadores de sentido, capaces de rechazar los sucedáneos al por mayor pregonados por buhoneros y por frívolos.

 

La enfermedad espiritual mayor es el caos—anticreación--, porque ésta carece de principio y de fin. No importa si creció a partir de un enigma no resuelto o en algún fracaso sentimental. Basta que totalice las posibilidades interiores para que devenga lo infernal del sinsentido y de la desesperanza. He ahí el peso que sobrelleva Michel.

 

Como toda verdadera novela, la de Annamaria Barbera mantiene el interés de las peripecias, pero nutridas de la polémica constante en el alma de los personajes. Algunos de estos respiran y anhelan, se preguntan y consiguen dar otro paso. Vivir humanamente clama por un orden delante del cual no hacen falta explicaciones tortuosas, sino el descubrimiento de las presencias.

 

Esto y, mucho más, ofrece el libro en referencia, de cuyo interés dejan parcial constancia estas líneas.

 

Juan Antonio Massone del Campo

La Prensa, Región del Maule, 9-VI-2016

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