ARDE

Actualizado: 11 de dic de 2019


Santiago arde en algunas esquinas y muere en otras

brama entre deshechos de perro callejero

protesta incesante, viaja horas entre un punto muerto y otro igual

se desviste de historia

y se arropa con cortinas de vidrio

se desflora y se concreta

aroma a humos, se vuelve bruma

tiembla y se derrumba

se reconstruye lento

llora ácido, se blanquea en lo alto y fluye en miserable marrón.

De espuma pelienta se acolchonan las cornisas

y los harapos se descuelgan hasta las alcantarillas, llevándose las noches enredadas

mientras presuntuosa flamea con paño fachoso, sin vergüenza, la bandera.

Santiago se desplaza en sus entrañas, en ecos subterráneos,

finge memorias en sitios marcados por alaridos mudos,

transforma las ausencias en fríos monumentos

ama y se amestiza en las plazas junto a enjambres de palomas.

Por la noche se vuelve procesión de luciérnagas y avispero sonoro,

boca de lobo que traga eriazos,

cuchillo filoso agazapado,

lecho entre cerros para durmientes asalariados.

Escrito por:

Carla-León-Tapia

#Lecho #Santiago #Arde #Noches