Elementos a considerar al momento de escribir un texto de terror

Actualizado: 28 de feb de 2019


Es sumamente común que los autores que escriben historias de terror se basen en lo que la cultura literaria y cinematográfica de este género les ha entregado. Sin embargo, por más referencias y buenas ideas que tengan, no consiguen el efecto esperado al finalizar sus relatos; ¿a qué se debe? Si eres un amante de la literatura de suspenso y terror, es necesario que tengas en cuenta algunos recursos antes de escribir para que tus lectores queden sorprendidos y con ganas de más.


Tienes que saber, primero que todo, que las narraciones de terror se caracterizan por usar recursos estilísticos que crean una atmósfera inquietante y siniestra. Estos recursos temáticos son los siguientes:

  • La aparición de un agente conocido (animado o inanimado) que se sale de control y se transforma en una amenaza para los personajes.

  • La aparición de un agente desconocido, de naturaleza monstruosa y/o sobrenatural, ante el cual los personajes se encuentran indefensos.

  • Situaciones de encierro o riesgo de muerte en las que los personajes se ven atrapados.


Si los elementos mencionados anteriormente no se encuentran presentes en tu manuscrito, no cumple con los requisitos básicos para ser un texto de miedo.



Elementos imprescindibles


Buena descripción de la atmósfera: Una vez que tengas en mente tu historia, debes considerar que el lector está acostumbrado a escenarios corrientes como cementerios, iglesias, casas abandonadas, hospitales, etc. Por ello, intenta ser algo más creativo y busca algún espacio que rompa con la imagen preestablecida de un escenario de terror, esto hará que el lector se sienta más inseguro y vulnerable, el miedo llegará más fácilmente a él. La forma en la que describas este lugar o lugares es muy importante, pues los detalles son claves en este tipo de textos. Sé cuidadoso y detallista.


Elección del agente desconocido: Por agente conocido entenderemos aquello que antes era normal y de pronto se sale de control, como una niña cuyo comportamiento cambia violentamente y provoca tensión en el resto de los personajes. El agente desconocido vendría a ser aquel ente que provoca estos cambios en la niña. Puede tratarse de un demonio, un objeto poseído, etc. Lo importante es que selecciones bien este agente desconocido y le otorgues toda la credibilidad posible, investiga sobre el fenómeno del que vas a hablar para que el texto no rompa el pacto de ficcionalidad y el lector se mantenga expectante en todo momento.



Y lo más importante


Un buen clímax: Los textos narrativos se caracterizan por tener la siguiente estructura:

  • Inicio

  • Desarrollo

  • Clímax

  • Desenlace

El clímax es el momento de mayor tensión de un texto, aquel en el que el lector comienza a morderse las uñas y gritar. Puede ser, por ejemplo, cuando se enfrentan los protagonistas con las fuerzas del agente desconocido, y la forma en que lo resuelven, si es que logran hacerlo.


Si este momento no es coherente con el resto de la historia, está demasiado adornado o es muy irreal como para que el lector lo crea y se interese, en lugar de ser aterrador será algo ridículo y, por ende, perderás la atención de tus lectores.


Tienes que detallar con cuidado los acontecimientos, no usar frases hechas ni describir escenarios imposibles. Mientras más similar a la realidad sea tu relato, más miedo provocará.


Espero haber abierto un poco las puertas de tu mente para que puedas atreverte a crear esos textos que le pondrán los pelos de punta a tus futuros lectores.


Este artículo fue escrito por:

Claudia Cuevas Moya

Coordinadora de Edición de Aguja Literaria

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