¿Cómo elegir el Narrador de tu historia?

Actualizado: 12 de mar de 2019


Muchos autores, al momento de escribir las primeras líneas de su obra, caen en la cuenta de que la voz que narra lo que va sucediendo en el relato no es la propia, sino la de alguien más; una voz ficticia que tiene como finalidad transmitir los sucesos y posee autonomía sobre los hechos dependiendo del nivel de conocimiento que tenga de ellos; esta voz se denomina narrador. Existen cuatro tipos:


1. Narrador omnisciente


Es aquel que tiene conocimiento absoluto de todo lo que sucede en la obra, conoce el pasado y el futuro de los personajes, también lo que estos sienten y piensan. No forma parte de la historia.


Ejemplo: “La joven mujer había tenido una vida miserable, pensaba que la felicidad era para ella algo que nunca podría obtener…”.


2. Narrador de conocimiento relativo


Tiene la facultad de narrar aquello que está al alcance de su conocimiento, pero este es limitado, es decir, nos cuenta solo aquello que puede ver u oír. Se le compara con una cámara grabadora, pues capta todo lo que su lente alcanza, pero no puede entrar en la mente de los personajes ni predecir su futuro. Tampoco forma parte de la historia.


Ejemplo: “La joven mujer, al parecer nunca había gozado de grandes lujos. Se le veía triste y melancólica, como si no conociera la felicidad…”.


3. Narrador protagonista


Es el narrador que nos cuenta su propia historia, sus aventuras y desventuras. Como es un personaje, se encuentra al interior del relato.


Ejemplo: “Después de las desgracias y penurias por las que he pasado, me siento tan cansada y agobiada… creo que la felicidad es algo que nunca llegaré a conocer…”.


4. Narrador testigo


Es aquel que narra la historia de alguien más, es decir, se trata de un personaje que habla acerca de otro, de uno con el que tiene cierta cercanía. También forma parte del relato.


Ejemplo: “Clara, mi prima, era una mujer que había sido siempre miserable. Cada vez que hablaba con ella me daba la impresión de que su tristeza era permanente, incluso una vez me dijo que la felicidad para ella era algo inalcanzable…”.


Bien, ya sabes cuales son los narradores que existen, pero ¿cómo elegir el indicado para tu historia? A continuación te muestro tres preguntas que deberías hacerte antes de comenzar a escribirla:


1. ¿Quién va a contar la historia?


2. ¿Cuánto conocimiento sobre el relato tiene el personaje que elegiste?


3. Entonces, ¿qué narrador será más apropiado?


Si tu intención es describir detalladamente todo y explicar a tus lectores incluso lo que los personajes sienten, te recomiendo el narrador omnisciente. Si deseas escribir un relato autobiográfico, memorias o diarios de vida, el narrador perfecto es el protagonista. Si por ejemplo, se trata de una novela de detectives, en la que no puedes dar demasiadas pistas al lector y debes ser objetivo, te conviene el narrador de conocimiento relativo. Y si un personaje contará la historia de otro, debes elegir entonces el narrador testigo. Siempre hay un narrador indicado según la historia que tú quieras contar.


Es primordial que conozcas las diferencias entre los narradores, pues para no confundir a tus lectores debes elegir uno de ellos y mantenerlo a lo largo de la historia. Si cambias de narrador en cada capítulo, crearás confusión y esta carecerá de coherencia… a menos que lo hagas a propósito con una finalidad estética; a ello se le llama “estilo indirecto libre”, pero es algo de lo que te hablaré en otra ocasión.

Este artículo fue escrito por:

Claudia Cuevas Moya

Coordinadora de Edición de Aguja Literaria

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