Importancia de escribir fichas de personaje

Imagina esto: uno de tus personajes es descrito físicamente al principio y señalas que sus ojos presentan heterocromía. Luego de avanzar, es posible que, por falta de tiempo, no puedas dedicarle muchas horas a escribir, así que retomas la historia solo cuando puedes y, en un fragmento, dice que los ojos del mismo personaje son castaños. ¿Qué pensará un lector agudo sobre esto?

Los personajes son claves en los textos narrativos. Se trate de cuento o novela, ellos le dan vida a la historia y, si están bien construidos, conectarán con el lector. Por esta razón, el personaje no solo debe ser verosímil con la historia (corresponder en nombre y personalidad a la época y lugar donde se ambienta, por ejemplo), sino también ser coherente consigo mismo. Ahí radica la importancia de preparar las fichas de personajes.

¿Qué es una ficha de personaje?

Es un compendio en el que describes en detalle a los personajes principales y secundarios de tu libro. Es posible utilizarla para los terciarios, pero debes estudiar su importancia en la trama y la frecuencia de aparición; si no son relevantes para la trama y aparecen una sola vez, entonces no la requieren.

La ficha no debe incluirse en el libro, pero necesitas armarla para que sirva de guía durante el proceso de escritura.

¿Cuál es su función?

La ficha reducirá la posibilidad de que cometas errores en tu historia. Gracias a ella, sabrás exactamente cómo luce tu personaje, qué piensa y cuál es su posición frente a ciertas situaciones. La coherencia del personaje aporta credibilidad a tu historia; de lo contrario, el lector sentirá que no es genuino o que sus acciones ante un hecho no corresponden con la idea que se había formado de él.

Los personajes, igual que las personas, pueden cambiar de opinión de acuerdo con nuevas experiencias; sin embargo, esa evolución tiene que estar dada en el libro para que justifique su cambio de posición.

¿Qué incluir en una ficha de personaje?

La ficha debe incluir una descripción física del personaje. Edad, color de piel, ojos y cabello, contextura física. ¿Utiliza lentes, aparatos dentales, le falta alguna extremidad o un ojo? Incluso si no utilizas estos datos en el libro, es importante que los tengas presentes al escribir.

Además, describe lo que imaginas sobre su vida. Hazte estas preguntas:

  • ¿Cómo fue su infancia?

  • ¿Cuál es la relación con sus padres?

  • ¿Tiene hermanos?

  • ¿Vivió algún evento traumático o decisivo para su personalidad?

  • ¿Cómo fueron sus relaciones amorosas?

  • ¿Tiene amigos?

  • ¿Está casado, soltero o divorciado?

  • ¿Tiene hijos o mascotas?

  • ¿Estudió?

  • ¿Cuál es su trabajo?

Comienza a hacerte preguntas a partir de esta guía. Por ejemplo, si tu personaje trabaja, ¿cómo se siente con respecto a su empleo? ¿Ejerce la carrera que estudió, o no tuvo acceso a la educación superior? ¿Odia su trabajo o se siente conforme? ¿Cuál es su relación con los otros empleados y con su jefe?

Además, establece cuál sería su posición con respecto a diversos temas:

  • ¿Cree en el amor?

  • ¿Qué piensa sobre el suicidio o el aborto?

  • ¿Tiene una posición política definida?

  • ¿Cómo se siente ante la idea de la muerte?

Añade a esto detalles específicos sobre su personalidad:

  • ¿Entra en las situaciones de forma pasiva o activa?

  • ¿Es curioso?

  • ¿Sabe resolver conflictos?

  • ¿Se angustia con facilidad?

  • ¿Tiene problemas de ansiedad o depresión?

  • ¿Es optimista o pesimista?

La lista de preguntas que puedes hacer es infinita. Interrogantes de este tipo te permitirán perfilar de forma detallada al personaje y, con base en eso, intuir cuál es la respuesta más coherente con su personalidad ante las distintas situaciones de la historia.

Si nunca has realizado una ficha de personaje, ¡prueba con el libro que estás escribiendo! Tu trabajo creativo será más sencillo.

Este artículo fue escrito por:

Zorayda Coello Freitas

Editora de Aguja Literaria



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