El gozo
- Aguja Literaria

- 26 may
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El gozo carece de suerte.
Deambula estridente frente a los famélicos
y se destila silente entre los traumáticos.
Se jacta de extraordinarios veranos
y de húmedas bienvenidas.
Es impúdico entre los licores.
Reparte dádivas en los solsticios.
Invoca rogativas orgásticas en los claroscuros.
Se inmola catártico en las calles de invierno.
Se funde prístino en camas desarmadas de primavera.
Se disuelve ingrávido entre los juncos del estío.
Se escurre a flor de piel como manantial altiplánico.
Se convierte en niño para entender al hombre,
que se baña dos veces en el mismo río.
Escrito por:
Martín Saavedra
Texto extraído de la revista Aguja Cultural N°2



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