Lota: la memoria hecha poema
- Aguja Literaria

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Un poema sobre Lota, la identidad y la memoria de una ciudad minera
Hay ciudades que nunca se abandonan del todo. Aunque la vida conduzca por otros caminos, permanecen en la memoria, en el lenguaje y en la forma de mirar el mundo. En Lota, Margarita González evoca ese vínculo profundo con su tierra natal y convierte la experiencia de pertenecer a una ciudad minera en un poema sobre la identidad, el esfuerzo y la esperanza. Publicado originalmente en la tercera edición de Aguja Cultural, este texto es también un homenaje a una comunidad cuya historia ha dejado una huella imborrable en la cultura chilena.

Lota
De Lota he venido
para desordenarles el camino.
En Lota he nacido y crecido,
en lugares que nunca han visto.
Mujer de esa tierra soy,
aunque me cueste admitirlo.
Foránea me siento hoy
forjándome un destino mejor.
Lotina de lucha y esfuerzo
nos matamos de día para ganar el sustento.
Sí, aprendemos de pequeñas
aunque maridos haya, no debemos pasar penas.
Mi pueblo ahí pequeño está
tratando de algún día poderse salvar.
Debiese ser posible de rescatar
y que los políticos nos dejen en paz.
Tierra de Baldomero, tierra de mineros
tranquila y oscura, recuerdos de tortura.
¿Qué pensarías hoy al verla, Baldomero?
El mismo lamento que tengo.
Lota, mi tierra, sí, mi tierra. De ahí soy.
Pueblerina sin un gramo de temor
me enseñaste a luchar para no bajar el telón.
Aquí estoy ahora, procurando lo mejor.
Mi tierra, originaria de Lota soy.
Por Margarita González
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Este poema fue publicado originalmente en la tercera edición de Aguja Cultural.
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